Según estimaciones de la Agencia de Protección Ambiental, los niveles de contaminación en ambientes cerrados pueden llegar a ser de 10 a 100 veces más elevados que las concentraciones exteriores, lo cual aunado a las condiciones operativas no adecuadas de sistemas de ventilación y recirculación de aire, refrigeración y/o calefacción, hacen prever un problema potencial de la calidad del aire dentro de dichos espacios.

Los problemas de la calidad del aire interior son especialmente complejos y están interrelacionados: grupos heterogéneos de contaminantes, difícil relación causal, escaso conocimiento científico de nuevas moléculas de síntesis, etc., de aquí que las iniciativas legales para la mejora de la misma puedan verse obstaculizadas por dicha complejidad, pese a que los esfuerzos en este empeño se suceden tanto a nivel comunitario como estatal.

Los contaminantes presentes en el aire interior de los edificios, ya sean químicos, físicos o biológicos, varían en función de las actividades que se desarrollan en dichos espacios, el estado sanitario de los ocupantes, la infraestructura física del edificio y sus bienes materiales y la calidad del aire del entorno. En la actualidad contaminantes ambientales como: humo ambiental de tabaco, formaldehido, radón, fibras minerales, isocianatos y resinas epoxídicas, han sido identificados como algunos de los principales riesgos emergentes que pueden aumentar el riesgo de enfermedades como: alergias, asma, trastornos de la fertilidad y el cáncer.
Los factores físicos que influyen en el confort están relacionados principalmente con la humedad relativa, la velocidad media del aire, la temperatura y el ruido. Además existen contaminantes químicos entre los que están el dióxido de carbono (indicativo de insuficiente aire de renovación en el interior), monóxido de carbono, dióxido de azufre, compuestos orgánicos volátiles, partículas en suspensión, ozono, radón, etc. y diversos agentes patógenos.

Por todo ello, resulta difícil valorar (medición, nivel de tolerancia, tiempo de exposición, efectos…) en el ambiente interior, siendo relevante la labor preventiva y de control.

Biomedición, dispone de los medios adecuados para comprobar y evaluar las cargas ambientales.

Compartir:
Escrito por Biomedicion